Primer paso: precalentar el horno a 200º. Mientras, preparar los calçots: cortar las raíces, quitar las hojas de fuera y lavarlos con agua para quitar posibles restos de tierra.
Reservar 4-5 calçots enteros para poner encima de la quiche y cortar el resto en trozos no muy pequeños. Saltearlos en una sartén con un poquito de aceite hasta que cojan un poco de color y reservar.
Colocar la masa quebrada en un molde redondo apto para horno y pinchar la base con un tenedor para que no suba. Hornear unos minutos sin que se dore (sólo para que se cocine la base), y sacar del horno.
Para preparar el relleno, mezclar los huevos con la nata líquida y aderezar con sal y pimienta al gusto.
En la base de la quiche que hemos cocinado previamente, repartir los calçots por toda la base. Encima, poner unas cucharadas de Salsa Calçots y cubrir cuidadosamente con la mezcla de huevo y nata. Encima, disponer los calçots enteros que habíamos reservado y hornear unos 30-35 minutos o hasta que la quiche esté bien doradita.